-La parte de por qué no me dejas ayudarte. ¡Eso es lo que no entiendo!.Contesté chillándole a la cara.
Miró hacia un lado, sonrió, me volvió a mirar y soltó:
-Mira, no te interesa mi vida. No sabes de donde vengo, mi historia ni a donde voy. Pero si tan obsesionada estas conmigo hagamos un trato. Cada tarde, cuando vuelvas del instituto, si me ves en la esquina mírame disimuladamente. Si te guiño el ojo, te acercas. Si no no te acerques ni un centímetro a mi. ¿Vale?
-Vale. Contesté algo molesta.
-Mira, se hace tarde y yo me tengo que ir. Mañana si eso nos vemos Lili.
-Oh, cuidado que se ha aprendido mi nombre. Pensaba que habías pasado completamente de mí cuando te lo chille.
-Como voy a pasar de ti con esa voz tan chirriante que tienes?. Contestó irónico mientras se iba. ¡AH! Se me olvidaba. Pablo me llamo.
Y sin volver a mirar hacia atrás se fue corriendo.
Durante una semana, a la vuelta del tuto hablamos durante media hora. Pero el lunes de a semana siguiente mientras yo caminaba, vi a lo lejos a dos hombres vestidos de negro acoralando a Pablo.
Él me miro e hizo un gesto de que me vaya. Pero sinceramente, no iba a dejarlo solo. Asíq ue me lancé contra uno de los dos. Me agarré a él. Y me estampó contra el suelo.
Al despertarme no recordaba nada
martes, 30 de abril de 2013
martes, 23 de abril de 2013
Yo no me lo podía creer. En el fondo le había cogido cariño a este chico. Una lagrima amenazaba con resbalar por mi mejilla. Así que antes de que eso ocurriera. Me levanté y salí corriendo hacia mi casa.-Lili,¡ME LLAMO LILITH!.Grité con todas mis fuerzas.
Las semanas pasaban.
Siempre que volvía del instituto evitaba mirarle. Pero sabia que el me miraba. Lo que el no sabia es que todas las noches le miraba desde mi ventana.
Y una de esas noches, tan frías como aquella mañana de enero. Se le veía temblar a lo lejos.
He de admitir que dijese lo que me dijese, yo le seguía queriendo. Así que cogí mi edredón bajé a la calle y se lo puse por encima.
Me quedé embobada mirándole como dormía, hasta que su gato empezó a maullar. Ahí fue cuando salí corriendo.
Al día siguiente, al volver del instituto, apareció por mi espalda, me agarró del brazo y me apoyó contra la pared.
-Escúchame, te dije que no me ayudarás. Que me sé cuidar solo. ¿Que parte de esa frase no entiendes niña estúpida?
martes, 9 de abril de 2013
Pequeña cicatriz
Lo que yo no sabía es que la persona que me agarró por detrás y me tapó tenia un trapo bañado en cloroformo. Cuando desperté no recordé nada. Estaba en la camilla de un hospital.
Rápidamente me miré el brazo. Había una cicatriz con 6 o 7 puntos. Allí pasé toda la mañana hasta que llamaron a mis padres.
Rápidamente me miré el brazo. Había una cicatriz con 6 o 7 puntos. Allí pasé toda la mañana hasta que llamaron a mis padres.
En el camino de vuelta a casa no les di explicaciones. No las necesitaban. Tampoco tenia confianza con ellos.
Pasé castigada todo el fin de semana hasta que llegó el lunes.
Era otra de las típicas mañanas del frió Enero en el que como no lleves ropa de abrigo puede darte,sin exagerar, una hipotermia.
En el instituto, tuve que dar muchas explicaciones. Muchos ya me conocían por haber ayudado al vagabundo en el accidente. Y cuchicheaban entre ellos diciendo que la cicatriz fue por culpa del vagabundo. Yo quería creer con todas mis fuerzas que esto no era así.
Y volviendo a casa, allí me lo encontré como siempre en su rincón.
En cuanto me vio vino a paso ligero hacia mi. Me hizo sentarme a su lado. Y me dijo con un tono de voz algo duro:
-Mira, no se como te llamas.Ni lo quiero saber. Solo quiero que sepas que basta ya de seguirme. ¿Sabes en los líos en los que te puedes meter por mi culpa? Déjame en paz. No quiero verte más. ¿Me oyes?
lunes, 8 de abril de 2013
Antes de que ellos se acercasen a mí salí hacia ellos. Empujé al que estaba en medio. con todas mis fuerzas pero mi plan de salir huyendo no dio el resultado que yo esperaba. Así que pasé al plan B y salí corriendo en dirección al muro. En el acto la navaja del de el medio se clavo en mi brazo izquierdo y me hizo un corte bastante profundo. Aún así yo salí hacia delante y me agarre al filo del muro y lo salté. Caí en un descampado y algo me agarró por detrás y me tapó la boca con todas sus fuerzas.
domingo, 7 de abril de 2013
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En un abrir y cerrar de ojos un gato rayado de ojos verdes apareció de un rincón y acarició mis piernas con su suave pelaje.Rondaban ya las 9-10 de la noche. La calle en la qué estaba a pesar de ser algo estrecha también era oscura.
De pronto, escucho varias pisadas detrás de mí.
El gato que estaba conmigo hace un buen rato salió ahuyentado.
Me giré y a penas pude ver la sombra de unas tres personas que venia directas hacia mí.
-Vaya, vaya.¿Qué tenemos aquí?-Río sarcásticamente mientras se acercaba lentamente a mí-.
Levantó la mano y en ella divisé el torpe reflejo de la hoja de una navaja.
sábado, 6 de abril de 2013
Seguí el recorrido de sangre que él iba dejando. Hubo un momento en el que el qué ya no había mas gotas de sangre por el suelo. En frente mio había un muro. Era imposible que en las condiciones en las que estaba el haya podido saltarlo, ya que el muro mediría unos 3 metros mas o menos.Me quedé apoyada contra el muro. Pensando donde podía haber ido.
Algo resbaló por mi mejilla. Me pasé la mano y me mire a los dedos.
¿Me estaba volviendo loca o aquello que me acababa de caer era sangre?
viernes, 5 de abril de 2013
Directo a la fuga
Hay que admitir que durmiendo está bastante mono. Todavía no se ha dado cuenta de la brecha que tiene en la cabeza.
Menos mal que los de la ambulancia le cosieron la brecha y me ayudaron a traerlo a casa. Luego mamá, le puso la venda en la cabeza.
Menos mal que los de la ambulancia le cosieron la brecha y me ayudaron a traerlo a casa. Luego mamá, le puso la venda en la cabeza.
Me salí de la habitación para no despertarle y me puse a ver la tele.
Al cabo de dos horas, nada ni nadie daba señales de vida dentro de mi habitación. Así que me decidí a ir a mirar. Nada mas abrir la puerta, hallé la ventana de mi habitación abierta. Y un post it pegado en la ventana.
''Gracias por ayudarme.No tendrías que haberlo hecho, no lo necesitaba. Me sé cuidar solo. No necesito la caridad de nadie. Me sé valer por mí mismo. Adiós.''
Me asomé a la ventana. En la calle, se podía distinguir un recorrido de gotitas de sangre señalando el camino por el que se había ido. No podía dejarle solo. Así que fui en su busca.
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