Sin pensárselo dos veces se sentó a mi lado y me dejó su chaqueta. Yo se la negué ya que él estaba en manga corta y no hacia calor, al contrario,mi móvil marcaba 3 grados. Él hizo un gesto con los hombros y se la volvió a poner
-Gracias por el dinero del otro día -Me soltó con un tono algo alegre- Pero no lo necesito. Aunque me quedo con un poco de él.
Yo no salía de mi asombro.¿Que decía este tío? ¿Que no necesitaba el dinero? ¿Pero él se ha visto? Si está hecho polvo.Mis ojos cada vez se abrían más.
-Estoy bien con lo que tengo. No necesito mas. ¿Para qué?
-Si no necesitas dinero, ¿Para qué lo pides?.-Yo empezaba a enfadarme-
Cogió la mochila de la cual antes había sacado mi sudadera. La abrió y sacó algo envuelto en unas pequeñas telas que no paraba de maullar.
-Para esto. Lo poco que necesito es para alimentarlo.
jueves, 4 de abril de 2013
miércoles, 3 de abril de 2013
Otro día mas
Esa misma mañana fría de enero, salía corriendo porque llegaba tarde a clase.
A la salida del portal, en un callejón por el que tenia que pasar todos los días si quería pillar el bus hallé una sombra negra.
Al pasar por al lado, me fijé en ella y descubrí que era el mismo señor al que dí algo de dinero pocos días antes.
Aunque mas que señor, parecía bastante joven. Pero toda esa mugre que tenia encima hacia imposible adivinar su edad.
Seguí corriendo con todas mis ansias y cogí el bus de milagro[...]
En el insti, me di cuenta de que la sudadera que llevaba en la mano no estaba. La busqué por todo el insti, pero allí no la encontré. Me agobié mucho. Esa sudadera era lo único que me quedaba de mi abuela y la tenia mucho cariño.
Al volver a casa , cabizbaja, volví a pasar por el callejón. Y sin mirar alrededor me senté contra una pared y me eché a llorar con todas mis fuerzas, apretando mis manos contra los ojos y temblando de frío.
De repente, alguien se puso delante mio. Me quedé quieta pero sin levantar la cabeza para mirar quien era.
Esa persona sacó de su humilde mochila una cosa verde torpemente doblada y me la entregó.
Levanté la vista y allí lo vi. Era él.
Yo no salia de mi asombro, abrí los ojos y pestañeé varias veces. Su brazo seguía estirado. Con una sonrisa, bastante bonita sin hacer caso a su poca salud dental,me entregó mi sudadera.
-Gr..Gra..Gracias. Dije en voz baja, mirándole a aquellos muy profundos ojos verdes,
A la salida del portal, en un callejón por el que tenia que pasar todos los días si quería pillar el bus hallé una sombra negra.
Al pasar por al lado, me fijé en ella y descubrí que era el mismo señor al que dí algo de dinero pocos días antes.
Aunque mas que señor, parecía bastante joven. Pero toda esa mugre que tenia encima hacia imposible adivinar su edad.
Seguí corriendo con todas mis ansias y cogí el bus de milagro[...]
En el insti, me di cuenta de que la sudadera que llevaba en la mano no estaba. La busqué por todo el insti, pero allí no la encontré. Me agobié mucho. Esa sudadera era lo único que me quedaba de mi abuela y la tenia mucho cariño.
Al volver a casa , cabizbaja, volví a pasar por el callejón. Y sin mirar alrededor me senté contra una pared y me eché a llorar con todas mis fuerzas, apretando mis manos contra los ojos y temblando de frío.
De repente, alguien se puso delante mio. Me quedé quieta pero sin levantar la cabeza para mirar quien era.Esa persona sacó de su humilde mochila una cosa verde torpemente doblada y me la entregó.
Levanté la vista y allí lo vi. Era él.
Yo no salia de mi asombro, abrí los ojos y pestañeé varias veces. Su brazo seguía estirado. Con una sonrisa, bastante bonita sin hacer caso a su poca salud dental,me entregó mi sudadera.
-Gr..Gra..Gracias. Dije en voz baja, mirándole a aquellos muy profundos ojos verdes,
jueves, 5 de julio de 2012
Mientras tanto...
Aquella noche, mientras volvía a casa, hallé un señor de rostro entristecido en una de las esquinas de la calle. La gente pasaba cerca de el sin inmutarse apenas de su presencia.
Iban con prisa. Esto, no me hacia mucha gracia y a la vez no me parecía bien así que al pasar por al lado suyo, saque la cartera y le puse lo poco que tenia en el canastillo de paja que estaba sujeto por sus dos manos desgastadas y protegidas por unos guantes ya rotos y desgastados por el tiempo.
Me miró y me di cuenta de que el extraño brillo de sus ojos me daba las gracias. << De nada>> susurré.
viernes, 29 de junio de 2012
Y entonces...
Ha llegado el momento.
No quería que llegase.
Aun así, todo a su tiempo.
''Yo por un lado y tu por otro'' -me dijiste-.
Con pena pero con la cabeza bien alta acepté y tras un largo abrazo nos dimos la espalda, yo seguí por mi lado y tu por el tullo. ¿Quien sabe si nos volveremos a encontrar o no?.
El mundo es muy pequeño y la vida dos días Estaba cansada de la caminata que nos pegamos y en un descampado con cuatro árboles, me tumbé boca arriba observando el cielo y planteándome lo pequeños que somos...
domingo, 1 de abril de 2012
Caída agradable
Seguí hacia adelante, pensando en lo que me dijo el señor de ''arreglos tecnológicos''. Intentando descubrir que pintaba yo en este mundo. De tanto pensar, no me fije por donde andaba , me tropecé con una piedra y me caí. Se me metió un poco de polvo en los ojos.Cuando conseguí abrirlos vi una mano inquieta que me animaba a levantarme.La agarre, y me levantó. Allí con ojos preocupados se encontraba una persona la cual se me hacia familiar. La mire de arriba a abajo. Eras tú. Me preguntaste qué si estaba bien y te conteste que sí, que no te preocupases. Y entre risas y carcajadas seguimos los dos por el mismo camino mientras nos contábamos lo que nos había pasado hasta ahora...
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Segui para adelante. Amigas
sábado, 31 de marzo de 2012
Seguí por aquel camino. Estaba lleno de tiendas de todo tipo y la gente caminaba de un lado para otro distraída por sus móviles e Ipods. Me sentía excluida. De repente noté una ligera vibración en el bolsillo de mis pantalones. Lo saqué, era una llamada de un desconocido. La intriga pudo conmigo y la acepté. No se entendía nada solo ruidos extraños. ¡ Parecía otro idioma!
Así que decidí acercarme a una pequeña tienda llamada ''Arreglos tecnológicos''
Me adentré en la tienda y le pregunté al señor que que le pasaba al móvil. Al parecer, tenia una pieza de sobra, que hacia que no se distinguieran las palabras.
Al contárselo al señor, este, cambió la expresión de la cara y contestó seriamente:
-A los móviles, al igual que las maquinas nunca les sobran partes siempre tienen las partes necesarias que necesitan.
Así que pensé que si todo el mundo fuera un gran mecanismo yo no podría ser una pieza extra .Tenia que estar ahí por alguna razón...
Así que decidí acercarme a una pequeña tienda llamada ''Arreglos tecnológicos''
Me adentré en la tienda y le pregunté al señor que que le pasaba al móvil. Al parecer, tenia una pieza de sobra, que hacia que no se distinguieran las palabras.
Al contárselo al señor, este, cambió la expresión de la cara y contestó seriamente:
-A los móviles, al igual que las maquinas nunca les sobran partes siempre tienen las partes necesarias que necesitan.
Así que pensé que si todo el mundo fuera un gran mecanismo yo no podría ser una pieza extra .Tenia que estar ahí por alguna razón...
viernes, 30 de marzo de 2012
Sigo caminando en este mundo lleno de tragedias. Acabo de llegar a un cruce de dos caminos distintos pero no se que hacer. ¿Derecha?,¿Izquierda?. Sigo hacia delante y me encuentro con un señor bajito y mas bien anciano que joven, que camina hacia mi con una sonrisa de oreja a oreja.
Le pregunto: ¿Porque sonríes? y el me contestó: ''He aprendido a sonreír porque a llorar se nace sabiendo...''
Llegué al cruce y sin pensármelo dos veces, fui por el camino del que regresaba aquel peculiar hombre...
Le pregunto: ¿Porque sonríes? y el me contestó: ''He aprendido a sonreír porque a llorar se nace sabiendo...''
Llegué al cruce y sin pensármelo dos veces, fui por el camino del que regresaba aquel peculiar hombre...
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